LA IMPORTANCIA DEL HIERRO EN EL ACUARIO
Es evidente que
el hierro juega un papel importante en la fisiología vegetal y
por lo tanto en el metabolismo de los peces, incluso estando
presente como trazas. Este proceso biológico es particularmente
notable en acuarofilia, ya que en los acuarios de los aficionados
la carencia de hierro se produce de forma habitual. Por visibles
que sean estas carencias no siempre son bien entendidas o
diagnosticadas por los acuarófilos principiantes y puede
resultar interesante adentrarnos un poco en el complejo mundo de
la bioquímica del agua para desentrañar los misterios que el
hierro nos depara.
Cómo se encuentra el hierro en el agua de forma
habitual:
El hierro se encuentra en las aguas naturales bajo dos formas:
- En estado mineral (sales ferrosas = Fe++ y sales férricas = FeCl3 o hidróxido = Fe(OH)3).
- En estado orgánico (coloides).
Por
el contrario, el hierro no se encuentra en solución, en forma de
sales minerales, más que en las aguas con pH neutro
o ácido y desprovistas de oxígeno. Éstas no son las
condiciones que se producen en el caso de un equilibrio armonioso
en el acuario, entre el agua, las plantas y los peces.
Sales férricas:
Las sales férricas, las únicas estables se mantienen en las
aguas normalmente bien oxigenadas, se hidrolizan en cuanto el pH
comienza a superar el valor de 6. En estos casos el hierro se
elimina de la solución nutritiva y da lugar a precipitaciones en
copos, lo que se llama normalmente herrumbre u óxido (Fe(OH)3),
hidrato férrico insoluble.
Sales ferrosas:
Utilizando sales ferrosas (Fe++) lo único que se consigue es
retardar este fenómeno sin poder evitar su transformación en
férrico (Fe +++), si hay oxígeno en el agua. Tanto de una forma
como de otra, el hierro se precipita rápidamente. En las aguas
ricas en calcio este proceso se acelera, y el hierro resulta
deficiente en el agua lo que provoca la clorosis cálcica en las
plantas. La asimilación óptima del hierro por las plantas
varía también con la cantidad de magnesio existente en el agua.
Así, a pesar de la presencia del hierro en una concentración
óptima, este último no puede actuar favorablemente sobre los
vegetales a no ser que el magnesio esté también presente pero
en cantidades pequeñas, de lo contrario se constataria una
degradación de las plantas.
Hierro asimilable por las plantas:
Para solucionar estos inconvenientes, existe un medio para dar al
hierro una forma molecular soluble pero estable, compatible con
su asimilación por los vegetales, y cualquiera que sean las
características químicas del agua. Este proceso consiste en
combinar el hierro con pequeñas moléculas
orgánicas ácidas. De esta forma el hierro consigue una
estabilidad que le impide hidrolizarse y queda disponible en el
medio acuático, incluso si el pH sube por encima de la
neutralidad. El hierro así combinado tiene un cierto interés
biológico, ya que este metal se encuentra adherido al resto de
la molécula mediante uniones más fuertes que las que ejercen
las sales.
Esta combinación del hierro se efectua al utilizar el EDTA
(ácido etileno diamina tetraacético). Existen también en las
aguas naturales sustancias orgánicas que ejercen el mismo
efecto. Son materiales pertenecientes al grupo de los humus
(ácidos húmicos abundantes en las aguas amarillentas de las
regiones pantanosas) y normalmente existen en los acuarios que no
reciben renovación del agua desde hace mucho tiempo.
Efectos del hierro sobre las plantas acuáticas:
La absorción de las sustancias minerales (en este caso el
hierro) por las plantas acuáticas (vegetales superiores) se hace
principalmente por las raíces, al nivel de los micropelos
absorbentes. Esta absorción se efectúa también por las hojas.
Hay que tener en cuenta que el coeficiente de absorción es en
general, más importante por vía radical.
La asimilación del hierro por las plantas se efectúa
normalmente a través de esta combinación. El hierro así
combinado es transportado al nivel celular donde se disgrega
mediante un conjunto de procesos metabólicos que acaban por
liberarlo al estado de ión.
Los efectos del hierro en los vegetales son muy variados:
- Interviene como catalizador en la formación de la clorofila.
- También en la fijación del nitrógeno.
- Su acción en el proceso respiratorio de las plantas es importante.
De todos los oligoelementos, el hierro es el más abundante,
aunque su concentración en las aguas dulces naturales no
sobrepase casi nunca los 100 ppm. Es absolutamente indíspensable
para la vida orgánica vegetal, como también lo es para los
animales y para el hombre.
Carencia de hierro en las plantas:
Las carencias de hierro asimilable son frecuentes en el acuario
(agua desmineralizada) y son causantes de una disminución de la
clorofila en las plantas (clorosis, aspecto amarillento de las
hojas).
Se puede considerar también como carencia en el agua el
"bloqueo" del hierro asimilable por una dosis elevada
de calcio, manganeso o un aumento importante del pH.
Estas carencias de hierro en las plantas, y particularmente en
las algas verdes, repercuten sobre todo en los peces vegetarianos
y en menor grado en los peces omnívoros. La mayoría de los
ovovivíparos, como los que pertenecen a la familia de los
Poecílidos (Xiphophorus, Mollienesia, Poecilia, etc.) así como
los numerosos ovíparos; por ejemplo, los cíclidos africanos del
género Labeotropheus. Estos cíclidos no son consumidores
primarios en el sentido estricto de la palabra pero necesitan un
aporte de hierro en su dieta.
Efectos del hierro sobre los peces del acuario:
A nivel animal, el hierro es uno de los elementos principales que
constituyen la hemoglobina. Este importante líquido fisiológico
que sirve para la fijación y transporte del oxígeno hasta las
células tiene un papel primordial en el proceso metabólico del
pez.
Carencia de hierro en los peces:
Las carencias de hierro se perciben:
- Por la aparición de micosis que se fijan en las mucosas, ojos, branquias y aletas.
- Por estados de anemia persn7istente que se manifiesta por una apatía del sujeto seguida de un adelgazamiento.
Exceso de hierro en el agua:
Por el contrario, un agua muy ferruginosa, con pH elevado y muy
oxigenada, corre el riesgo de producir en los peces una
obstrucción de las branquias por la formación de partículas de
óxido o herrumbre. Éstas se depositan directamente en el
órgano respiratorio del pez causando una obstrucción del
proceso respiratorio.
Soluciones para la carencia de hierro en las plantas:
En lo que se refiere a la clorosis de las plantas, la aportación
de hierro combinado sería absolutamente indispensable. Para ello
se puede emplear preferentemente y a vuestro gusto uno de los
productos comercializados para acuariofília:
No hay que confundir estos productos con los abonos, como por
ejemplo: Hydropur, Tetra AquaPlant PlantaMin, etc.
Es importante respetar las dosis mencionadas sobre el modo de
empleo de cada producto.
Algunos acuarófilos que tienen grandes acuarios, con más de 500
litros donde el grado de disolución es muy importante, utilizan
productos anti-clorosis que se venden en las tiendas de semillas
vegetales:
Algunos productos empleados en pequeñas dosis en los acuarios
grandes pueden ser aconsejados rigurosamente previa consulta con
el distribuidor del producto. Pero se corre el riesgo de crear
una reacción bioquímica que perturbaría el equilibrio
biológico del agua en sustancias nitrogenadas, que además
suelen ser abundantes en nuestros acuarios.
Desde el momento en que el hierro esté presente de forma
compuesta, la composición química del agua no tendrá más
repercusiones en la asimilación por las plantas y podremos
escoger entonces aguas duras (bicarbonatadas) que ofrecen una
disponibilidad de gas carbónico libre (elemento esencial para la
síntesis clorofílica que da lugar al crecimiento de las
plantas).
Podremos elaborar también un suelo particularmente rico sin
temor a las repercusiones sobre el estado del hierro y su
influencia en la salud de las plantas. Este suelo compuesto
permitirá también la combinación del hierro aportado
normalmente por las aguas de renovación (cambio de agua parcial
y periódico). Este suelo que participa en la combinación del
hierro y facilita al mismo tiempo la absorción por las raices de
las plantas, estará constituido principalmente por un elemento
argilo-húmico muy rico en ácidos nitrogenados.
Dos tipos de suelo podemos elaborar:
El complejo argilo-húmico está formado por sustancias
orgánicas (desechos y vegetales degradados) y argilo. Este
complejo es conocido por el nombre científico de Anmoor. Un
material excelente vendido con el nombre de Aqualit en el
comercio acuarófilo que tiene una composición análoga a este
complejo argilo-húmico. El Anmoor, así como el Aqualit, son
mezclas de materias orgánicas y de argilo. El Anmoor se
encuentra en los pantanos calcáreos. La cantidad de materias
orgánicas en el Anmoor no sobrepasa el 30%. Su estructura es
compacta, plástica y pegajosa.
El empleo de la turba (previamente usada) de Sphagnum mezclada
con arena de río puede ser un sustituto del complejo
argilo-húmico. Aunque menos activo que el Anmoor, la turba de
Sphagnum contribuye también a la combinación del hierro gracias
a la presencia de sus ácidos húmicos.
Soluciones para la carencia de hierro en los peces:
En lo que se refiere a la aportación de hierro (como
oligoelemento) en la alimentación de los peces:
- Podemos contribuir a ello nutriéndolos con un elevado porcentaje de espinacas (hervidas). La espinaca contiene alrededor de un 0,13% de su peso en hierro asimilable.
- Una nutrición seca conocida con el nombre de Tetraphyll se vende también en los comercios de acuarofilia y da buenos resultados contra la carencia del hierro en los peces.
- Podemos añadir también hierro a la alimentación de los peces. El hierro bajo su forma de anhídrido ferroso entra en la composición de ciertos medicamentos usados por el hombre y que se venden en farmacias (reconstituyentes a base de hierro). Pueden ser utilizados de la siguiente manera. El comprimido debe ser triturado finamente y mezclado con el alimento de los peces. La dosis no importa demasiado, ya que lo que sobra es eliminado por el organismo. Este medicamento añadido concretamente al alimento de los Black Molly da resultados excelentes, sobre todo en invierno, cuando las algas verdes escasean.
- Y finalmente, mediante el agua bicarbonatada, un suelo rico, CO2 libre y una iluminación adecuada puede favorecer el desarrollo de ciertas algas filamentosas. Estas algas, como son: Cladophora, Spirogyra, etc., acompañadas de una microfauna de ciliados (Vorticellas, Stentor, Bursaria, etc.), rotíferos (Lecane ungulata, Philodina megalotrocha, etc.) nos ofrecen no solamente por su propia estructura vegetal una alimentación complementaria para los peces citados, sino que aportan también una selección considerable de animalillos necesarios para la primera fase de las larvas y de los alevines.
Como precaución final, en lo que concierne a las dosis de hierro
combinado para introducir en los acuarios de pequeño volumen, es
mejor que sea deficitaria a que exceda demasiado.